DIMENSIÓN OBJETIVA Y SUBJETIVA

DE LA SEGURIDAD CIUDADANA

La dimensión objetiva de la seguridad ciudadana se relaciona con el delito y la violencia. La dimensión subjetiva depende de la percepción de inseguridad que se manifiesta en sentimientos de temor y vulnerabilidad. Aún más, la percepción de la inseguridad o “dimensión subjetiva” de la seguridad ciudadana tiene importancia en cuanto el temor, el miedo o la desconfianza pueden tener consecuencias reales en el desarrollo humano de las personas. Es probable que una persona que haya sido víctima de un acto de violencia física limite su libertad de movimiento y experimente problemas de salud, como ansiedad, depresión o comportamiento suicida (OPS 2002, 9).

Otras repercusiones de las percepciones de temor de los ciudadanos se dan en cambios en la cohesión social, en el grado de confianza de las personas en las instituciones del Estado y en la generación de dinámicas de segregación urbana que merman el espacio público (PNUD 2010b, 36; Rotker 2000; Dammert 2004). La proliferación de comunidades cerradas o rodeadas de muros en algunos países de América Latina responde a la percepción que tienen los miembros de estas comunidades de ser amenazados (Rodgers 2004; Caldeira 1996; Coy y Pöhler 2002). Sin importar si esta percepción es proporcional o no a la “dimensión objetiva” de la inseguridad, lo cierto es que la dimensión subjetiva tiene consecuencias muy reales en las dinámicas y normas de convivencia social que se generan en la región.

Referencia: Informe Regional de Desarrollo Humano 2013-2014 SEGURIDAD CIUDADANA CON ROSTRO HUMANO: diagnóstico y propuestas para América Latina (PNUD)

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